Un navegador actual
La verificación se abre como una página web en el teléfono o en un equipo de escritorio.
Cada frasco de medicamento tiene su propia identidad. El QR se imprime durante la producción y se activa al finalizarla, cuando el responsable completa la ficha. Después, la consulta permite comparar la unidad con su registro.
Desde la producción
Traza vincula un identificador único con cada unidad para su impresión durante la producción. Se activa solo al finalizarla, con lote y vencimiento completos.
Consultar la unidad de ejemploTRZ-7F2K-4K7Q-92FA
El emisor solicita los identificadores de la orden, uno por unidad.
Cada envase recibe su QR y serial legible durante la producción.
Solo al finalizar producción, con impresión confirmada, lote y vencimiento completos.
El recorrido conecta la orden de producción con el envase, su activación y la consulta pública. Registra el ciclo de vida del identificador, sin requerir eventos de transporte, distribución o venta.
El fabricante o importador solicita una emisión asociada a su orden. Se genera un identificador firmado y diferente para cada unidad. La ficha se vincula al producto; lote y vencimiento se completan al terminar la producción, antes de activar.
El QR y su identificador legible se imprimen en la caja, etiqueta o precinto de cada medicamento. Una prueba de imprenta comprueba lectura, contraste y zona libre. La impresión por sí sola no activa el código.
Al finalizar la corrida, el responsable completa lote y vencimiento y confirma las unidades producidas. Se activan los códigos utilizados; los sobrantes se anulan al cerrar la emisión. Una consulta anterior a la activación queda en revisión.
La persona escanea el QR o escribe el identificador. La consulta separa firma, registro, datos y señales; la persona compara nombre, presentación de 120 ml, concentración, registro sanitario, lote y vencimiento con el envase.
La organización responsable revisa señales y discrepancias para orientar la inspección de campo. En esta web se puede preparar y descargar un reporte; su entrega y seguimiento se realizan por el canal de la organización.
Estas etapas ordenan lo que sabe el registro. Emisión, impresión y activación preceden a la consulta; señales y cierre documentan la revisión o la retirada cuando corresponda. No representan una ruta logística.
La plataforma deriva y firma el identificador de cada unidad, dentro de la orden solicitada.
El QR único se imprime en el envase y se comprueba su lectura antes de la activación.
Al finalizar producción se completan lote y vencimiento y se confirman los códigos utilizados; solo entonces quedan activos.
Cualquier persona comprueba la unidad desde el navegador y compara lo que ve con el registro.
Cada consulta suma contexto: cuándo fue la primera, cuántas van y qué patrones requieren revisión. Una señal no prueba una copia.
El cierre conserva la historia y documenta los identificadores anulados o retirados. No equivale al registro de una venta.
El resultado de una verificación no es una sola palabra. Se construye con cuatro señales independientes, cada una con su explicación.
Comprueba que la identidad fue emitida por el emisor esperado y que no ha sido alterada desde entonces.
Consulta si la identidad está activa, suspendida o revocada, y qué eventos constan en su historia.
Muestra los datos registrados para que la persona los contraste con el envase. El sitio no inspecciona la etiqueta ni el contenido físico.
Busca patrones que conviene revisar: el mismo código consultado en lugares distintos, eventos fuera de secuencia o ubicaciones inconsistentes.
El registro declara firma válida, identidad activa y ninguna alerta. La persona debe contrastar los datos con el envase: el resultado no certifica su contenido ni confirma que la etiqueta no sea una copia.
El registro declara una firma válida y una señal que requiere revisión: por ejemplo, consultas repetidas o un código aún sin activar. Se compara la unidad y, si procede, se prepara un reporte para la organización responsable.
El código no corresponde a una identidad emitida, o el registro indica que fue revocada. No trate la unidad como verificada y utilice el reporte de discrepancias.
No fue posible consultar el registro —por ejemplo, sin conexión— o el código no se pudo leer. No es un veredicto sobre la unidad: inténtelo de nuevo cuando sea posible.
Muy poco. La verificación pública se diseñó para funcionar en el punto de venta con lo que cualquier persona ya lleva encima.
La verificación se abre como una página web en el teléfono o en un equipo de escritorio.
No hay nada que descargar ni que registrar. Tampoco se piden datos personales para verificar.
El estado en el registro y las anomalías requieren conexión. Sin ella, el resultado se marca como no verificable y se puede reintentar.
El código de la etiqueta se escanea con la cámara o se escribe a mano si está dañado.
La verificación pública incluye códigos de ejemplo que muestran cada uno de los resultados posibles.